El gobierno local intensifica los controles para mantener el orden urbano y prevenir riesgos en construcciones irregulares, promoviendo la seguridad ciudadana. Durante el último año, las autoridades municipales llevaron a cabo una serie de operativos destinados a supervisar y regular las construcciones en la ciudad, con especial énfasis en prevenir riesgos y asegurar el cumplimiento del ordenamiento urbano. En total, se clausuraron 678 obras que incumplían con los permisos y normas establecidas, consolidando un esfuerzo constante por evitar edificaciones clandestinas o peligrosas. La regulación incluyó la atención a más de 11,600 denuncias ciudadanas relacionadas con irregularidades como obras en vías públicas, zanjas abiertas o uso indebido del suelo, evidenciando la participación activa de la comunidad en la vigilancia del entorno. Además, se lanzaron 361 dictámenes técnicos y se reforzó la transparencia mediante la revisión interna, que derivó en 114 sanciones a inspectores por fallos en procesos administrativos. Estas acciones refuerzan el compromiso del municipio en mantener un ambiente ordenado y seguro para todas las familias, invitando a los habitantes a reportar cualquier anomalía en la construcción o el uso del espacio urbano, ya sea a través de líneas telefónicas o en las oficinas municipales ubicadas en la colonia Campesina Nueva. El proceso de inspección forma parte de un enfoque integral para modernizar y hacer más eficiente la gestión urbana, buscando no solo sancionar sino también prevenir que irregularidades afecten la seguridad pública y el desarrollo ordenado de la ciudad.
