Operadores continuaron extrayendo mercurio sin permisos en la Sierra Gorda, poniendo en riesgo la salud y el ecosistema, a pesar de decisiones previas de cierre.
En un esfuerzo por fortalecer la protección ambiental en la región de la Sierra Gorda, las autoridades ambientales llevaron a cabo una inspección exhaustiva que confirmó la continuidad de operaciones ilegales en una mina de mercurio ubicada en Peñamiller. Se trata del mismo sitio que había sido clausurado en 2022 por carecer de permisos ambientales vigentes, pero que desde entonces mantenía actividades de extracción y procesamiento sin autorización, en violación a las regulaciones ecológicas y de seguridad.
La investigación reveló que, a pesar de la suspensión previa, un grupo de trabajadores seguía operando en el lugar, exponiéndose a los peligros del mercurio, un metal altamente tóxico. La exposición al mercurio puede afectar gravemente la salud humana, dañando el sistema nervioso, pulmonar y inmunológico, además de impactar los ecosistemas circundantes. La presencia de 13 operarios sin protección adecuada evidencia un riesgo significativo tanto para las personas como para la biodiversidad de la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda.
Como respuesta, las autoridades ambientales han impuesto una clausura total temporal y han iniciado un proceso administrativo para garantizar que se respeten las leyes ecológicas en la zona. La vigilancia en el área se reforzará para prevenir futuras irregularidades y proteger la integridad del entorno natural, consolidando así los esfuerzos para preservar una región de gran valor ecológico y cultural en Querétaro.
Este caso evidencia la persistente problemática del aprovechamiento ilegal de recursos en zonas protegidas, resaltando la necesidad de una vigilancia constante y de políticas más efectivas para detener actividades que ponen en riesgo la salud pública y la biodiversidad.
