La familia afectada quedó hospitalizada tras consumir pollo recalentado en una sucursal de la cadena en Solidaridad.
Una familia en Solidaridad, Nuevo León, fue hospitalizada por intoxicación alimentaria tras consumir pollo en un establecimiento de la cadena internacional KFC. Los síntomas comenzaron con vómito, diarrea y fiebre, afectando a los cuatro miembros. La Secretaría de Salud de Nuevo León clausuró la sucursal para investigar las condiciones higiénico-sanitarias del lugar.
El incidente ocurrió después de que la familia adquirió pollo recalentado que mostraba señales de mala calidad, como piezas pequeñas y mal cocidas. Presentaron malestar desde el día siguiente y, tras consultar en un hospital, se confirmó la intoxicación. Los niños permanecen hospitalizados, mientras los adultos ya fueron dados de alta. La familia solicita ayuda para los gastos médicos, ya que no pueden acudir a sus empleos. La autoridad sanitaria continúa con las investigaciones para determinar las causas y responsabilidades.
Es importante entender que los riesgos en la comida rápida son mayores cuando los productos no se almacenan o preparan adecuadamente. Los casos de intoxicación masiva reflejan fallos en los procesos sanitarios que requieren medidas de control estrictas. La seguridad alimentaria en cadenas de comida rápida debe ser prioridad para evitar tragedias similares en el futuro.
La clausura muestra el compromiso de las autoridades por proteger a la población, pero también pone en evidencia la necesidad de controles más rigurosos en las franquicias internacionales. La experiencia reafirma la importancia de verificar la calidad y la frescura de los alimentos al consumir comida rápida, especialmente en contextos de sospecha.
