La presidenta de México aseguró que no reforzará su seguridad tras el incidente y anunció una campaña contra el acoso callejero en el país.
En una conferencia de prensa, la presidenta de México puso en evidencia un episodio de acoso en las calles del Centro Histórico, ocurrido el 4 de noviembre, que la llevó a presentar una denuncia formal ante las autoridades locales. La mandataria explicó que en el momento del incidente, que calificó como “lamentable”, se encontraba hablando con otras personas y no se percató del agresor hasta revisar posteriormente los videos.
Afirmó que el agresor, quien fue detenido rápidamente, presentaba signos evidentes de estar alcoholizado, aunque no descartó el consumo de otras sustancias. La denuncia fue presentada ante la Fiscalía de la Ciudad de México, en busca de que hechos como estos no queden impunes y sirvan para visibilizar la problemática del acoso. La mandataria también expresó su decisión de no reforzar su seguridad personal, resaltando que la ciudadanía también cuida de sus representantes.
El episodio motivó una respuesta de Sheinbaum, quien anunció una campaña destinada a luchar contra el acoso en las calles, además de solicitar una disculpa pública por algunas publicaciones periodísticas que, según ella, la hacen sentir vulnerable y victimizada. La actuación de las autoridades en este caso busca fortalecer la protección y respeto hacia las mujeres en espacios públicos, promoviendo una cultura de cero tolerancia al acoso.
Por otro lado, en redes sociales, también circula la noticia de la detención de Uriel Rivera Martínez, conocido como “El Parches”, en un contexto que refuerza el compromiso de las autoridades para hacer frente a diferentes tipos de violencia.
La situación de la presidenta refleja la importancia de seguir promoviendo acciones legales y campañas sociales que enfrenten la vulnerabilidad de las mujeres en los entornos urbanos, promoviendo espacios seguros y respetuosos para todos.
