La Presidenta reforzó su compromiso contra la corrupción en el marco de la conmemoración del 2 de octubre, descartando uso de las fuerzas de seguridad para reprimir derechos.
Desde la Plaza Cortés de la Ciudad de México, la jefa del Ejecutivo federal afirmó que en su gobierno no se tolerarán actos de corrupción que perjudiquen a la población, reafirmando la firmeza en la lucha contra estas prácticas ilícitas. La mandataria explicó que todos los poderes del Estado son elegidos por la ciudadanía y no hay imposiciones de perfiles en funciones públicas, en contraste con las críticas recurrentes desde la oposición política.
En un contexto marcado por el aniversario de la masacre estudiantil ocurrida en Tlatelolco en 1968, Sheinbaum Pardo negó vinculaciones entre el gobierno y el uso de la fuerza pública para reprimir a quienes manifiesten opiniones contrarias. Señaló que existe constancia, tanto en medios nacionales como internacionales, de que el país actúa dentro del respeto a los derechos humanos y no utiliza las instituciones de seguridad con fines represivos.
Asimismo, destacó que en los últimos 12 meses, el Congreso ha aprobado diversas reformas, incluyendo la modificación a la Ley de Amparo, con amplio respaldo desde Morena y aliados, evidenciando avances en la consolidación del marco legal en favor del bienestar social. La aprobación de estos cambios refleja un escenario legislativo activo y alineado con los valores de justicia y protección a la ciudadanía.
El compromiso de la administración actual de mantener una gestión transparente y fortalecer el Estado de Derecho busca consolidar una transformación que privilegie la justicia social y la integridad en el servicio público.
