Tras la presentación del último informe de labores de la ministra Norma Piña Hernández en la Suprema Corte, la presidenta de México comunicó que se cierra un capítulo marcado por cuestionamientos y prácticas irregulares en el Poder Judicial. Sheinbaum afirmó que, a partir de septiembre, iniciará una profunda transformación en el sistema, incluyendo la elección de magistrados mediante participación ciudadana, lo cual representa un cambio significativo en el proceso de selección y rendición de cuentas.
Este anuncio surge en un contexto en el que informes anteriores y algunas ausencias de ministros allegados a ciertos sectores evidencian tensiones y retos internos del organismo judicial. La administración federal busca fortalecer la independencia y la transparencia del Poder Judicial, enfrentando acusaciones históricas de nepotismo, corrupción y decisiones controvertidas que han erosionado la confianza pública en las instituciones. La transformación también contempla medidas para mejorar la justicia en casos de injusticia y delitos menores, a través de colaboración con la Secretaría de Gobernación y programas de amnistía.
Esta iniciativa refleja un impulso por renovar la institución judicial en línea con principios democráticos, garantizando procesos más transparentes y un acceso más justo a la justicia. La cambio también es trascendental en un momento donde la credibilidad del aparato judicial ha sido un tema central en la agenda pública, buscando restaurar la confianza ciudadana en la justicia mexicana.
