El proyecto de Paseo Gigena en Palermo continúa siendo fuente de debate debido a la falta de ingresos y beneficios para el Fisco, pese a su alto gasto público.
La municipalidad de la ciudad planifica invertir aproximadamente 14,8 mil millones de pesos en obras de infraestructura relacionadas con el Paseo Gigena durante el año 2025. Este espacio, ubicado en Palermo, alberga locales comerciales y oficinas operadas por Alejandro Gawianski, con socios como Toto Caputo y Santiago Bausili, quienes actualmente gestionan el proyecto. Aunque cuenta con uno de los metros cuadrados de alquiler más caros de la ciudad, los concesionarios no abonan cánones por sus espacios.
Desde su apertura, el Paseo Gigena ha sido objeto de controversia debido a la ausencia de ingresos fiscales directos, mientras la inversión pública aumenta. La iniciativa también involucra a figuras próximas al entorno de Toto Caputo, incluyendo a Martín Macarrone, quien debió asociarse tras la caída de la empresa WeWork. Durante la gestión anterior, se concesionó el proyecto sin identificar un problema técnico importante: el paso de un importante caño de agua potable bajo el edificio, lo que provocó retrasos y costos adicionales para el gobierno cuando AySA rechazó su apertura.
El costo de desviar el conducto sería elevado, alcanzando los 14,8 mil millones de pesos en 2026 y otros 5 mil millones en 2027, recursos que tendrían que salir del presupuesto porteño. La concesionaria, en tanto, se benefició de un acuerdo que le exime del pago de cánones durante siete años, pese a que transcurrió ya un año desde que entró en vigor. La situación generó críticas de legisladores del peronismo, quienes consideran que la ciudad está subvencionando a los privados sin obtener beneficios claros a cambio.
Estos hechos reflejan las dificultades y polémicas en torno a la gestión de infraestructura y espacios comerciales en la ciudad, en un contexto donde la inversión pública y el interés privado no siempre están claramente alineados.
