Nuevas medidas buscan fortalecer la seguridad en los traslados de materiales peligrosos en la capital, restringiendo horarios y estableciendo controles estrictos. En respuesta a recientes incidentes y para prevenir accidentes graves, las autoridades de Ciudad de México han implementado una serie de regulaciones específicas para el transporte de materiales peligrosos en la urbe. Estas medidas establecen un límite de velocidad de 30 km/h para todas las pipas y camiones que movilicen sustancias inflamables, buscando reducir riesgos durante sus desplazamientos. Asimismo, se reforzaron las restricciones en la circulación de vehículos con capacidad de carga superior a 40 mil litros de sustancias tóxicas o inflamables, prohibiendo su tránsito por calles secundarias y restringiendo su circulación a horarios nocturnos, entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana, cuando la movilidad es menor. Estas acciones pretenden reducir la exposición de la población a potenciales peligros en áreas densamente transitadas. Como parte de las nuevas medidas, también se establecieron vías de acceso controlado, incremento en las multas por incumplimiento, instalación de radares móviles en puntos estratégicos, requisitos más estrictos para otorgar licencias, y un dictamen de seguridad federal. Todo ello busca fortalecer la seguridad pública y evitar tragedias similares a la ocurrida en otros municipios del país, donde accidentes con pipas han tenido consecuencias fatales. La adopción de controles más rigurosos refleja un compromiso por priorizar la protección ciudadana en los traslados de sustancias peligrosas en la capital.
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