La mayoría de viviendas dañadas por el sismo de 2017 han sido rehabilitadas, con solo un 1% pendiente, en un proceso que ha mostrado mayor eficiencia que en sismos anteriores.
La recuperación de viviendas afectadas por el sismo de 2017 en la Ciudad de México ha alcanzado un notable progreso, con aproximadamente el 99% de los inmuebles en proceso de atención — la mayoría en fases avanzadas de reconstrucción o reparación. Solo un 1% de las afectaciones aún están pendientes, siendo el caso destacado el de dos torres en la colonia Roma Sur, afectadas por daños en 70 departamentos que enfrentan obstáculos jurídicos y sociales que están siendo abordados en mesas de trabajo especializadas.
Este avance refleja un esquema de reconstrucción más eficiente en comparación con experiencias previas, particularmente en relación con el terremoto de 1985, que evidenció mayores retrasos. La exposición reciente a incidentes como el incendio en Lindavista, donde vivían familias del sismo del 85, ha puesto en evidencia la importancia de mejorar los procesos de atención y reparación en zonas afectadas.
El proceso no solo ha sido técnico, sino también social, implicando la coordinación entre instituciones y comunidades para garantizar soluciones sostenibles. La transformación de la Comisión para la Reconstrucción en una dirección de la Secretaría de Vivienda ha facilitado una gestión más integral y eficaz en la recuperación de la ciudad tras uno de los eventos sísmicos más devastadores de los últimos años.
Este esfuerzo de reconstrucción ha sentado un precedente para una mejor preparación y respuesta ante emergencias sísmicas, consolidando la capacidad de la capital para afrontar futuros desastres con mayor prontitud y eficacia.
