La emisión en mercados internacionales refleja la solidez fiscal del gobierno porteño, que busca extender vencimientos y reducir su carga financiera.
La administración de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires logró concretar una emisión de deuda internacional por un monto de 600 millones de dólares, alcanzando una de las tasas más bajas en la historia del distrito. La operación se realizó en Nueva York y se dictó bajo legislación inglesa, cerrando a una tasa del 7,8%. Este resultado señala una mejora en las condiciones de financiamiento del gobierno porteño, en comparación con las tasas superiores al 12% que enfrenta actualmente el gobierno nacional para similares financiamientos en mercados voluntarios internacionales. La colocación se caracterizó por un perfil de vencimientos con una duración promedio de siete años, estrategia que busca extender el calendario de vencimientos y aliviar las próximas obligaciones financieras. Desde la Secretaría de Hacienda de la Ciudad explicaron que esta operación forma parte de un plan integral de administración de pasivos y control fiscal, respaldado además por una disciplina fiscal que ha permitido reducir significativamente el stock de deuda en los últimos años. Actualmente, la deuda del distrito es de 1.188 millones de dólares, muy por debajo de los 3.442 millones registrados en 2017, y el cumplimiento de obligaciones ha sido constante, con hitos como el pago de USD 330 millones en deuda en 2024, sin recurrir a créditos externos. La estrategia de solvencia, un marco legal protector para los inversores y un manejo anticipado de vencimientos fueron clave para lograr estas condiciones favorables en el mercado internacional. Expertos señalan que estos indicadores reflejan la confianza en la gestión financiera de la Ciudad y su capacidad para mantener una posición fiscal sólida.
