La empresa Caromar cerró tres tiendas de forma repentina y ofrece pagar solo la mitad de las indemnizaciones, lo que aviva el conflicto con los empleados.
En un escenario marcado por la creciente recesión económica, la firma mayorista de productos de limpieza Caromar tomó la decisión de cerrar tres de sus ocho sucursales en forma sorpresiva, afectando a cerca de un centenar de empleados en localidades como San Justo, Burzaco y Mar del Plata. La compañía, conocida por producir y distribuir la marca “El Coloso”, argumentó que los cierres respondían a circunstancias de fuerza mayor y propuso liquidar solo la mitad de las indemnizaciones correspondientes, acogiéndose al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
La reacción de los trabajadores y su gremio no se hizo esperar. Desde el sindicato de Empleados de Comercio, se rechazó enérgicamente la decisión y se calificó como una maniobra injustificada, ya que la empresa continúa sus actividades en otras sucursales y no enfrenta una situación que justifique despidos masivos. La suspensión de pagos completos a los despedidos genera temor sobre posibles efectos en otras tiendas, incluyendo las ubicadas en localidades como José C. Paz, Moreno, Neuquén y Rosario.
El cierre del local en San Justo, que empleaba a casi 60 personas, es el más afectado y genera preocupación sobre una posible expansión de los despidos y cierres en la cadena. La situación refleja el impacto de la crisis en el sector de consumo masivo, donde varias compañías están enfrentando dificultades económicas y toman medidas que afectan las fuentes de empleo de manera definitiva. La controversia continúa en torno a la legalidad y justicia de las acciones de la empresa, mientras los empleados permanecen en protesta.
