Guadalajara, Jalisco. – Las plantas de reciclaje y las industrias vidrieras de la región trabajan conjuntamente para minimizar el impacto ambiental del vidrio. Gracias a una eficiente logística y tecnología avanzada, se logra reciclar millones de envases, contribuyendo a un ciclo sostenible.
Cada día, la planta de selección y reciclaje recibe 500 toneladas de envases de vidrio, provenientes de la Comunidad de Madrid, transportadas en 22 camiones. El material es transformado en calcín, el vidrio reciclado que será reutilizado en la industria vidriera. Este proceso depende del compromiso ciudadano y la tecnología adecuada para asegurar su eficiencia.
Los operarios realizan una separación inicial del vidrio, eliminando residuos indeseados como plásticos o papeles. Los imanes y corrientes de aire se utilizan para extraer otros metales, como el aluminio. Luego, el vidrio es triturado en piezas pequeñas y se eliminan residuos restantes utilizando lectores ópticos, asegurando que el material reciclado esté lo más limpio posible.
La planta de Verallia en Azuqueca de Henares, a pocos minutos, utiliza el calcín para producir 16,000 millones de botellas al año. Con un horno híbrido en desarrollo, Verallia reduce sus emisiones y mejora su eficiencia energética, incorporando calcín en su mezcla de producción.
El reciclaje de vidrio no solo incluye el uso de materiales reciclados; también implica una lógica de reducción de residuos a través de asociaciones con proveedores que transforman residuos no deseados en nuevos productos. Así, el ciclo de vida del vidrio se amplía, promoviendo un entorno más sostenible.

