Este estándar eleva las exigencias de sostenibilidad y transparencia corporativa para 2026.
China ha lanzado un nuevo estándar ESG que transforma las exigencias para las empresas, afectando especialmente a las que operan en México. Este estándar se implementará en 2026, coincidiendo con la entrada de obligaciones de reporte en el país.
Se basa en cuatro pilares fundamentales: gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas. Su diferenciador clave es la exigencia de informar no solo sobre el impacto del cambio climático en las finanzas, sino también sobre cómo las empresas afectan al clima, a través del enfoque denominado doble materialidad.
Esta iniciativa se alinea con el objetivo de China de alcanzar el pico de emisiones de CO2 para 2030 y lograr la neutralidad climática para 2060.

