La conductora de Ventaneando aclaró que su reportaje documentó hechos pasados relacionados con delitos graves y que la responsabilidad del daño recae en Trevi.
En una reciente declaración, la periodista y conductora de televisión aclaró que su labor periodística se centró en recopilar y documentar hechos ocurridos hace más de 25 años en torno al caso del Clan Trevi-Andrade, sin intención de perjudicar la vida personal de Gloria Trevi. La comunicadora resaltó que los delitos reportados incluyen violación, trata de personas, rapto, trabajo forzado y corrupción de menores, y que en ningún momento su objetivo fue perjudicar a la artista, sino informar sobre hechos históricos.
Además, explicó que la controversia judicial que mantiene Gloria Trevi contra TV Azteca y ella misma en Estados Unidos continúa su curso y que las decisiones en ese proceso dependen exclusivamente de los abogados, sin influencia directa del equipo de producción ni de ella misma. La conductora enfatizó que la denuncia data de hace 15 años y que el proceso aún puede prolongarse aproximadamente dos años más.
Para ofrecer un contexto adicional, es importante señalar que este tipo de casos mediáticos resaltan la complejidad de la relación entre la prensa y las figuras públicas, especialmente cuando se trata de asuntos legales que afectan la reputación y la vida de los involucrados. La transparencia y la precisión en la información son clave para mantener la credibilidad pública.
En definitiva, la postura de Chapoy reafirma su compromiso con un periodismo responsable y claro en la cobertura de hechos históricos que, si bien han generado controversia, deben ser abordados desde una perspectiva objetiva.
