La conductora de Ventaneando explica que su labor fue reportar delitos y que la responsabilidad del daño recae en las acciones de la propia cantante
En una reciente declaración, la periodista y conductora de televisión aclaró que su principal función ha sido reseñar y registrar los sucesos ocurridos hace más de dos décadas relacionados con el emblemático caso del Clan Trevi-Andrade. Resaltó que su intención nunca fue afectar la privacidad o la integridad de la cantante Gloria Trevi, sino documentar hechos que involucraron acusaciones graves, como delitos relacionados con abuso sexual y tráfico de menores. La comunicadora destacó que cualquier daño que pueda haber sufrido Trevi es atribuido a las propias acciones de la artista, y no a la labor periodística realizada en su momento.
Además, informó que un proceso legal iniciado en Estados Unidos por la cantante contra TV Azteca y ella misma continúa en curso, y que las decisiones dependerán del curso legal y de sus abogados. Para entender la relevancia de este caso, es importante considerar el impacto que tuvieron estas acusaciones en la carrera de Trevi, así como el papel del periodismo en la cobertura de sucesos judiciales que marcaron una época en la historia del entretenimiento en México. La cobertura transparente y responsable sigue siendo fundamental en estos asuntos, que aún generan discusión y debate en el ámbito público y mediático.
Este caso refleja cómo la labor informativa puede verse a veces cuestionada, pero su finalidad es ofrecer una visión clara y fundamentada de los hechos, en medio de un contexto de opiniones divididas y procesos legales en marcha.
