La Presidenta mexicana reafirma su compromiso de castigar sin excepciones a quienes participan en el contrabando de combustibles, en medio de recientes detenciones.
En un firme pronunciamiento, la jefa de Gobierno de México reafirmó la postura de su administración de perseguir con rigor a todos los responsables del robo y contrabando de combustible, conocidos como huachicol. La medida se intensificó tras la captura de 14 individuos, incluidos funcionarios y militares, en relación con un operativo en Tamaulipas donde se aseguraron diez millones de litros de hidrocarburo ilícito. Estas acciones se enmarcan en una estrategia nacional para frenar un delito que ha ocasionado pérdidas millonarias al erario público, estimadas en casi cuatro mil millones de dólares en los últimos cinco años.
Cabe destacar que entre los detenidos aparece el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, cercano a exfuncionarios del gobierno anterior, lo que evidencia que la lucha contra el huachicol no discrimina jerarquías. La investigación, que inició tras denuncias sobre un buque con permisos temporales, revela cómo redes delictivas evaden pagos fiscales y venden combustibles ilegales a gasolineras y otros puntos de distribución en todo el país.
El gobierno mexicano indica que continuará aprofundizando en este tipo de operaciones, sin importar si políticos o empresarios están implicados, y busca fortalecer la capacidad de las instituciones para desmantelar estas redes ilegales. Especialistas consideran que estas acciones reflejan una voluntad de transparentar y reformar los procedimientos en la industria energética y de seguridad nacional.
