Las lesiones en el cráneo, resultado de golpes contundentes, determinaron la muerte de las víctimas en un hallazgo que revela posible violencia organizada en la región.
La Fiscalía de Distrito Zona Centro estableció que la causa principal de fallecimiento en los cuerpos recuperados en la zona cercana a la Cueva de los Murciélagos fue un traumatismo craneoencefálico severo originado por golpes en la cabeza. Los análisis forenses, realizados por especialistas del Servicio Médico Forense, concluyeron que las lesiones en el cráneo fueron determinantes en la fatalidad de cada víctima, sin importar si los golpes se produjeron antes o después de ser arrojados a una profundidad de 110 metros en el pozo del monte.
El proceso de investigación se mantiene vigente para precisar el momento exacto en el que ocurrieron los golpes, mientras que los estudios preliminares sobre los cuerpos evidencian fracturas compatibles con objetos contundentes. Estos hallazgos sugieren que las muertes pudieron deberse a una acción deliberada y violenta, lo que refuerza la hipótesis de una posible situación de violencia organizada o un acto de violencia extrema en la zona.
Hasta el momento, se han logrado identificar a tres de las víctimas en los últimos días, sumando un total de seis personas reconocidas en la investigación. Los nombres de los hombres que fueron identificados corresponden a Juan C. A., de 36 años; Ezequiel C. A., de 35; y Jesús Román D. S., de 41, todos originarios de Durango. Los demás restos aún están en proceso de cotejo de ADN para su identificación definitiva, en un escenario que mantiene en alerta a las autoridades y comunidades cercanas.
Este hallazgo adquiere relevancia no solo por la gravedad del caso sino también por las dudas que genera respecto a la existencia de violencia estructural en la región, donde episodios similares han sido reportados en los últimos años, apuntando a posibles conflictos o actividades ilícitas ligadas a la criminalidad organizada.
