La candidata del peronismo busca conectar con las familias afectadas por la crisis, promoviendo unidad y cambio profundo en medio de una campaña dura.
La campaña electoral en Santa Fe se desarrolla en un contexto de profunda crisis social y económica, similar a la de principios del siglo XXI, con niveles de ingreso y precariedad que impactan en la vida cotidiana de las familias. Frente a ello, la postulante del peronismo, Caren Tepp, apuesta por un discurso de renovación y unidad, alejándose de las prácticas tradicionales y confrontando la necesidad de abordar el malestar social desde una perspectiva colectiva.
Tepp recorrió la provincia mediante asambleas abiertas, donde el diálogo con los vecinos reveló un fuerte impacto de las políticas económicas nacionales, particularmente las de Javier Milei, en el entramado social y productivo. La candidata resaltó que las tensiones económicas se reflejan en problemas de salud mental, aumentan los consumos problemáticos y generan tristeza en los hogares, invisibilizadas por los medios y la política.
Su propuesta busca reconectar con el sector rural y productivo, promoviendo un diálogo igualitario y consciente de la historia del movimiento, promoviendo una política basada en la honestidad y en solucionar problemas estructurales. La estrategia incluye alianzas internas en el peronismo y el fortalecimiento de la organización desde abajo, con la esperanza de construir una alternativa sólida para 2027.
Además, Tepp enfrentó campañas de difusión falsa y ataques digitales, pero reafirmó el compromiso de responder con ética y propuestas reales, dejando atrás las campañas sucias y promoviendo un cambio de tono y valores en la política santafesina. La candidata expresa que esta elección marca un paso crucial para comenzar una nueva etapa que termine con la pesadilla de la crisis y la desesperanza.
