Un estudio revela diferencias en la cantidad de actividad física requerida para reducir riesgos cardiovasculares en ambos sexos, sugiriendo recomendaciones diferenciadas. La relación entre actividad física y salud cardiovascular presenta variaciones notables entre hombres y mujeres. Recientes investigaciones han evidenciado que, para disminuir en un 30% el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, los hombres deben realizar aproximadamente 530 minutos de ejercicio moderado a intenso cada semana, mientras que las mujeres alcanzan ese beneficio con sólo 250 minutos. Estos hallazgos, derivados de un análisis clínico con más de 80 mil participantes, resaltan las diferencias en cómo ambos sexos procesan el esfuerzo físico, influenciadas por factores hormonales y metabólicos. A pesar de que las guías internacionales recomiendan entre 150 y 300 minutos de actividad semanal, estos datos sugieren que las estrategias de prevención deben ajustarse para maximizar la protección en cada género. Especialistas recalcan la importancia de comprender estas variaciones y promover una mayor actividad física entre las mujeres, quienes generalmente muestran menores niveles de inactividad. Las diferencias en la respuesta fisiológica al ejercicio obedecen a variaciones en masa muscular, metabolismo y niveles hormonales. En particular, las mujeres tienden a aprovechar más grasa como fuente de energía, en contraste con los hombres, quienes dependen mayormente del glucógeno muscular, lo que requiere mayor gasto energético para obtener beneficios similares. Estas revelaciones pueden motivar a las mujeres a incrementar su actividad física, optimizando su salud cardiovascular. Sin embargo, expertos advierten que se necesitan estudios adicionales para fortalecer estos resultados, considerando las limitaciones en tamaño de muestra y la necesidad de mediciones objetivas mediante tecnología portátil. Comprender cómo varían las necesidades de ejercicio según el género puede ser clave en la implementac
