La ocupación en Cancún cayó ligeramente en comparación con 2024, pero sigue destacándose en el Caribe y trabaja en estrategias para fortalecer su posicionamiento.
En la temporada de verano, la ocupación hotelera en Cancún fue inferior a la registrada en 2024, aunque mantiene su liderazgo en la región caribeña. Reportes recientes señalan que, mientras en la última semana de agosto el promedio estatal fue de 61.1%, la ocupación en Cancún alcanzó aproximadamente un 70%, demostrando su competitividad frente a otros destinos. La baja responde en parte a cambios en la percepción del viaje, así como a factores externos como la política migratoria estadounidense, la competencia de plataformas de renta vacacional y la reducción de vuelos por mantenimiento de aeronaves.
Este escenario refleja una tendencia en las reservas, donde los viajeros están tomando decisiones a corto plazo, en contraposición con temporadas anteriores, que solían tener reservas anticipadas y mayor proyección. Sin embargo, expertos en turismo destacan que la ocupación aumenta conforme avanza la temporada, subrayando la importancia de diversificar las estrategias de promoción internacional y local. Como parte de dichas acciones, Cancún ha participado en campañas en Canadá y principales ciudades del país, con el objetivo de reforzar su posicionamiento y atraer visitantes tanto nacionales como internacionales. La ciudad continúa enfrentando retos provocados por cambios en el mercado global, pero su liderazgo en turismo en la región se mantiene firme gracias a su oferta y estrategia de promoción constante.
