El carcinoma basocelular es el más frecuente y tiene altas tasas de curación si se detecta a tiempo
El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en el cuerpo humano, representando entre el 71 y 93 por ciento de los casos en distintas series clínicas, siendo el carcinoma basocelular el más frecuente. Este tipo de cáncer, que no metastatiza ni invade ganglios, puede destruir tejido localmente si no se trata a tiempo, pero tiene altas tasas de curación.
El carcinoma basocelular (CBC) representa aproximadamente el 71 por ciento de los casos en México, seguido del carcinoma espinocelular con el 15 por ciento y el melanoma con el cinco por ciento. El CBC se desarrolla en las células basales de la epidermis y, en estudios nacionales, se estima que el 80 por ciento de los cánceres de piel no melanoma corresponden a este tipo.
El carcinoma espinocelular, que surge de células “espinosas” en la epidermis y suele aparecer en mucosas, labios, lengua o en áreas muy expuestas, representa cerca del 20 por ciento de los carcinomas cutáneos. Aunque puede metastatizar, esto ocurre en pocos casos y en etapas avanzadas.
El melanoma, considerado el más agresivo y mortal si no se detecta a tiempo, se origina en los lunares y afecta principalmente a personas con piel clara, ojos claros o pelirrojos. La regla “ABCD” (Asimetría, Bordes irregulares, Color heterogéneo, Diámetro mayor a 6 mm) ayuda a identificar lunares sospechosos. La Organización Mundial de la Salud reportó en 2022 aproximadamente 330 mil diagnósticos de melanoma y casi 60 mil muertes globales.
Cada año, se diagnostican más de 1.2 millones de casos de cáncer de piel no melanoma en el mundo, con una mortalidad estimada en 69 mil 400 muertes en 2022. En Estados Unidos, se registran entre cinco y seis millones de casos de carcinomas basocelular y espinocelular anualmente, con pocas muertes, principalmente en mayores o inmunosuprimidos.
El doctor Julio César Salas, especialista en dermatología, señala que el cáncer de piel, antes asociado a mayores de 50 años, ahora también afecta a personas desde los 25 o 30 años, debido a la exposición solar temprana y a factores genéticos. La radiación ultravioleta (UV) provoca mutaciones en el ADN, que si no son reparadas, aumentan el riesgo de cáncer.
Para la protección infantil, aconseja evitar la exposición solar y usar ropa con protección solar, sin aplicar protección en bebés menores de seis meses. La incidencia del cáncer de piel ha aumentado un 40 por ciento en los últimos cinco años, y representa el ocho por ciento del total de tumores diagnosticados.
El melanoma, si se detecta en etapas tempranas, tiene una tasa de curación superior al 90 por ciento. Se recomienda realizar autoexploraciones mensuales usando las reglas ABCDE y consultar a un dermatólogo ante cualquier cambio en un lunar.
Existen tres tipos principales de cáncer de piel: basocelular, que no metastatiza; espinocelular, con baja posibilidad de metastasis; y melanoma, que es menos frecuente pero más agresivo y mortal si no se detecta a tiempo. La exposición solar y la predisposición genética son los principales factores de riesgo.
El cáncer de piel, que afecta principalmente áreas expuestas como nariz y orejas, presenta un aumento mundial en incidencia, con mayor afectación en personas jóvenes. La prevención incluye evitar la exposición solar excesiva, protección desde la infancia y autoexploraciones periódicas.
