La suspensión de un evento temático previo al Halloween generó molestias y acusaciones de mala organización y estafa entre los asistentes. En Pachuca, una celebración planificada para la víspera de Halloween fue cancelada en medio de controversias y reclamos por parte de quienes adquirieron boletos con anticipación. El evento, denominado Thriller Party, inicialmente se anunció en redes sociales con promesas de diversión y un ambiente de miedo, pero la expectativa se vio truncada cuando las organizaciones, identificadas como hermanos, cancelaron la actividad a últimas horas. La causa principal fue la sobreventa del espacio y la falta de permisos del lugar, lo que llevó a que las autoridades intervinieran por motivos de seguridad. Tras la suspensión, los asistentes mostraron su frustración por no recibir reembolsos y acusaron posible mala organización o incluso intención de defraudar a los participantes. Los organizadores argumentaron que el cambio de sede se debió a problemas de permisos y a la imposibilidad de cumplir con la venta de alcohol y aforo permitido. La situación llevó a que la Policía municipal interviniera y que los organizadores anunciaran que devolverían el dinero, pero la percepción de estafa quedó en el aire debido a la falta de una explicación clara y a la sensación de haber sido engañados. Este incidente pone en evidencia la necesidad de mayor regulación y controles en eventos masivos, especialmente aquellos dirigidos a un público adolescente y joven. La planificación irresponsable y la falta de permisos adecuados pueden derivar en problemas de seguridad y en la pérdida de la confianza de la comunidad en las actividades recreativas previas a festividades importantes como Halloween y Día de Muertos.
