El costo en áreas urbanas alcanzó los 2,453.34 pesos, mientras en zonas rurales fue de 1,856.91 pesos, con aumentos menores a la inflación
La canasta básica en México aumentó en julio, alcanzando un costo de 2,453.34 pesos en zonas urbanas y 1,856.91 pesos en zonas rurales. Esto representa un incremento anual de 4.3% en las áreas urbanas y de 2.9% en las rurales. La variación en las zonas urbanas supera la inflación general del 3.5% registrada en el mismo periodo, mientras que en las rurales se mantiene por debajo.
El aumento en las ciudades se atribuye principalmente al incremento en el precio de la leche pasteurizada de vaca. En las áreas rurales, los principales factores que impulsaron los costos fueron los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, además del bistec de res y la carne molida de res, que ocupó el tercer lugar en incidencia.
En julio, el valor mensual de los alimentos y bebidas fuera del hogar fue de 408.10 pesos en zonas rurales y 748.90 pesos en zonas urbanas. En el rubro energético, la gasolina magna registró una variación anual de -1.2%, acumulando más de tres años con descensos, salvo en mayo pasado, cuando tuvo un aumento marginal de 0.5%.
Al cierre de 2022, la canasta alimentaria urbana costaba 2,349.71 pesos y la rural 1,791.69 pesos, evidenciando un incremento constante en ambos ámbitos.
