Luego de negociar con autoridades, los manifestantes retiraron las protestas en carreteras y aduanas, garantizando avances en temas clave de agua y economía.
Luego de varias semanas de protestas que incluyeron bloqueos en diversas carreteras y puntos aduaneros, organizaciones campesinas decidieron retirar sus manifestaciones tras lograr compromisos con las autoridades gubernamentales. La reunión más reciente, realizada en la Secretaría de Gobernación, culminó en acuerdos importantes, como la liberación de pagos atrasados relacionados con los precios compensatorios del trigo y la apertura de una mesa de diálogo con la Secretaría de Agricultura para analizar temas específicos del agro. Además, se pactó que el precio nacional de los granos básicos no estará sujeto a las fluctuaciones del mercado internacional, una demanda histórica del sector campesino que busca proteger sus ingresos frente a la apertura económica.
Estos compromisos se consolidaron con acciones concretas, como el levantamiento de los bloqueos y la permanencia de una vigilancia en la frontera norte para tratar la posible regulación de la nueva Ley de Aguas. La noticia también incluyó una importante declaración del coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien anunció que la propuesta de legislación sobre el agua sería modificada con aproximadamente 50 ajustes para garantizar la protección del recurso, evitar ilícitos y respetar los derechos de campesinos, comuneros y pequeños propietarios. La protección del derecho humano al agua y la gestión sostenible son temas de relevancia a nivel nacional, debido a su impacto en la seguridad alimentaria y el desarrollo económico.
Por su parte, los transportistas, uno de los grupos que también participó en las protestas, manifestaron que, aunque sus demandas aún no quedaron completamente satisfechas, se logró pactar la creación de una Fiscalía Especializada para delitos en carreteras y medidas de seguridad en las vías, además de la revisión de los procesos de licencias y la seguridad policial en los traslados.
Estos avances representan una señal de diálogo constructivo entre el gobierno y los diferentes sectores afectados, que buscan equilibrar el desarrollo, la protección ambiental y los derechos sociales en un contexto de grandes desafíos nacionales.
