La reorganización en el gobierno de Milei favorece a sectores vinculados a los Menem, reflejando una lucha por el control del Poder Judicial y el gabinete.
Luego de varios días de especulaciones, el gobierno de Javier Milei ha realizado cambios en su gabinete que evidencian una reconfiguración de fuerzas internas. Manuel Adorni fue confirmado como jefe de Gabinete, mientras que Diego Santilli asumió la responsabilidad del Ministerio del Interior. Estas decisiones contrarrestan las expectativas de un fortalecimiento de Santiago Caputo, uno de los pilares del actual equipo.
La disputa principal gira en torno al control del área de Justicia, que aún está en manos de Mariano Cúneo Libarona, bajo la influencia de Santiago Caputo mediante Sebastián Amerio. Entre los actores en pugna, se destaca la presencia de Karina, quien busca ampliar su influencia en el sector judicial. La configuración actual favorece a un sector identificado con los Menem, que ha logrado imponerse en las decisiones clave.
Además, la controversia incluye la gestión de las vacantes en la Suprema Corte y la distribución de aproximadamente 300 cargos en el sistema judicial federal, abriendo un escenario de poder y negociación en medio de una complicada política interna. La tendencia indica que el gobierno se inclina por consolidar un núcleo de poder cercano a los sectores tradicionales del peronismo, en un momento de incertidumbre y fuerte disputas internas.
Este contexto refleja que, lejos de un equilibrio, el equipo libertario está consolidando una línea concreta en su proyecto político, con sectores alineados con históricos actores del poder en Argentina.
