A pesar de un ligero crecimiento en la producción, el empleo en la industria maquiladora continúa en descenso, afectando la economía formal del país.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que en octubre el volumen físico de la producción en la industria manufacturera registró un incremento del 0.3%, mientras que el avance interanual fue del 0.7%. Sin embargo, estas cifras no reflejan la situación laboral del sector, que sufrió una disminución del 0.1% en ese mismo mes y acumula una caída del 2.5% en lo que va del año.
Este descenso en el empleo es particularmente relevante, ya que mantiene un historial de 32 meses consecutivos en cifras negativas, representando un impacto considerable en la economía productiva y en las oportunidades de empleo formal. La industria maquiladora, que constituye el principal pilar del empleo formal en el país, genera más de la mitad de los trabajos asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El contexto actual se ve influenciado por incertidumbres en la política comercial de Estados Unidos, así como por la implementación de reformas internas en áreas como justicia, energía, competencia y telecomunicaciones. La disminución en el empleo manufacturero no solo refleja cambios en la economía, sino que también señala desafíos estructurales que podrían afectar el crecimiento y la estabilidad laboral a largo plazo en México.
Este patrón de caída laboral en un sector clave enfatiza la necesidad de políticas que fortalezcan la competitividad y promuevan la recuperación del empleo en un escenario global marcado por la incertidumbre y la transición tecnológica.
