La disminución en el comercio mayorista revela señales de enfriamiento en la economía mexicana, mientras el minorista muestra cierta resistencia impulsada por el comercio electrónico. En junio, la actividad comercial en México mostró una tendencia a la desaceleración, con una caída mensual del 2.3% en los ingresos del comercio mayorista y una reducción del 0.4% en el comercio minorista. A pesar de que a nivel anual los datos reflejan una recuperación en el sector minorista, el comercio mayorista registró una disminución del 9.3% en ingresos reales, sugiriendo un menor dinamismo en la cadena de distribución. El sector mayorista experimentó una caída en ingresos, personal ocupado y remuneraciones respecto al mes previo, aunque en comparación anual se observó un ligero crecimiento en empleo (1.2%) y en salarios (0.8%), lo que indica una posible adaptación definitiva a las condiciones coyunturales inmediatas. Entre los subsectores más afectados se encuentran comercio de materias primas, maquinaria y refacciones, mientras que productos farmacéuticos y electrodomésticos mostraron cierta resistencia. Por otra parte, el comercio minorista presentó una ligera contracción mensual en ingresos, pero en el análisis anual se evidenció un aumento en las remuneraciones y en las ventas, impulsadas principalmente por el crecimiento en ventas por internet (50.6%) y artículos de uso personal. La consolidación del comercio electrónico ha sido clave en la resistencia del sector frente a la coyuntura económica actual. A nivel regional, Guerrero destacó por su buen desempeño, con aumentos en ingresos y empleo, mientras que la Ciudad de México sufrió una disminución en el comercio mayorista, lo que refleja diferencias territoriales en la recuperación. La contracción en el comercio mayorista plantea riesgos para la demanda interna futura, aunque la resistencia del comercio minorista, en particular el digital, actúa como un amortiguador. La evolución de estos sectores será determinante para e
