El abogado Fernando Burlando logró integrar la lista de Diputados tras una elección marcada por la derrota de Randazzo y el crecimiento de la izquierda.
En los comicios recientes en Mendoza, el ex ministro de Transporte Florencio Randazzo sufrió una derrota contundente que lo dejó fuera del Congreso Nacional. La elección evidenció un aumento del respaldo a las fuerzas de izquierda, que lograron duplicar los votos de Randazzo, quien aspiraba a renovar su banca en Diputados respaldado por los gobernadores de la coalición Provincias Unidas. Sin embargo, su resultado fue significativamente inferior a lo esperado, incluso en su territorio natal de Chivilcoy, donde también quedó en tercer lugar, a más de 26 puntos del espacio de libertarios La Libertad Avanza.
El escenario se complicó aún más para Randazzo cuando figuras políticas vinculadas a su campaña comenzaron a distanciarse; en particular, el intendente de Tigre, Julio Zamora, decidió abandonar la fiscalización y explorar un posible acuerdo con sectores libertarios, lo que evidenció la fragmentación de su apoyo. Paralelamente, otros candidatos como el abogado mediático Fernando Burlando, lanzado a última hora a través de un sello de corte provincial, logró colocar cerca del 3% de los votos, suficiente para obtener una banca en Diputados, aunque no la cantidad necesaria para ingresar automáticamente.
El fracaso electoral de Randazzo tuvo un impacto directo en su estrategia, desplazado por la creciente popularidad de otros espacios políticos. La campaña falsificada que pretendía sumar apoyos simulados a su candidatura también generó polémica, en medio de un contexto de disputa por la tercera fuerza en el escenario nacional, en el que la izquierda logró consolidar su presencia.
Desde una perspectiva general, esta elección refleja cómo los cambios en el tablero político de Mendoza y el país en su conjunto plantean nuevos desafíos para figuras tradicionales, con alianzas fragmentadas y un escenario más competitivo que nunca.
