La confianza en esta actividad comercial supera a otros eventos, consolidando su liderazgo y generando una derrama económica histórica en 2025.
En el contexto del comportamiento de consumo en México para 2025, una tendencia clara ha emergido: el Buen Fin se afirma como la temporada favorita para realizar compras, consolidándose como un fenómeno indiscutible en el país. Este evento, que ocurre anualmente en noviembre, ha logrado establecer un ecosistema de confianza superior al de otras promociones, atrayendo a la mayoría de los consumidores nacionales. La temporada, que inició el 13 de noviembre y concluirá el 17 del mismo mes, cuenta con la participación activa de más de 20 mil comercios en todo el territorio mexicano. La expectativa es que esta edición registre una derrama económica que podría alcanzar los 65 mil millones de pesos, cifras que reflejan su impacto profundo en la economía local. Además de su liderazgo en preferencias, diferentes segmentos demográficos muestran una mayor fidelidad hacia esta temporada; las mujeres, especialmente las jóvenes de 25 a 34 años, destacan por su alta participación, con porcentajes que superan el 70%. Los consumidores de altos ingresos también mantienen un fuerte compromiso, comprando de forma constante durante esta campaña. La relevancia del Buen Fin no solo radica en las promociones o descuentos, sino también en su papel como motor económico que impulsa el comercio y dinamiza la economía nacional, reafirmando su posicionamiento como el evento comercial más influyente del año.
