La universidad implementa uso obligatorio de cubrebocas y otras acciones preventivas ante el incremento de hospitalizaciones y riesgos de contagio. La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha fortalecido sus protocolos sanitarios en respuesta al primer diagnóstico de la variante Influenza A H3N2 en el país. La institución, a través de su Comisión Institucional para la Prevención y Seguimiento de Enfermedades Infectocontagiosas, emitió instrucciones claras para reducir los riesgos de contagio en sus campus. Entre las medidas destacan el uso constante y correcto de cubrebocas en todos los espacios universitarios, especialmente en áreas de atención médica como las Clínicas de Medicina Familiar y el Hospital Universitario de Puebla. Adicionalmente, se recomienda a la comunidad universitaria mantener una higiene rigurosa de manos empleando gel antiséptico con alcohol y seguir las recomendaciones oficiales para evitar la propagación del virus. La vacunación contra la influenza también es alentada, focalizando en grupos vulnerables como adultos mayores, niños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y personal sanitario. Estas acciones responden al aumento de hospitalizaciones y mortalidad vinculadas a la influenza, fenómeno que se ha registrado con mayor intensidad en segmentos vulnerables fuera de México. La universidad hace un llamado a la colaboración colectiva para prevenir casos severos y reducir la carga en servicios hospitalarios, resaltando la importancia de la prevención en un contexto global de brotes de virus respiratorios. Este brote de influenza destaca la necesidad de fortalecer las campañas de vacunación y medidas sanitarias en todos los niveles sociales, dado que la circulación de variantes como la H3N2 representa un riesgo alto para la salud pública y requiere una respuesta coordinada y efectiva.
