Los Bomberos municipales de Las Palmas de Gran Canaria se manifestaron frente al ayuntamiento durante un pleno municipal, donde llevaron a cabo una protesta que duró casi dos horas. Se unieron a la huelga de los servicios de limpieza, sumando voces de trabajadores de Ayuda a Domicilio y Salvamento. Las reivindicaciones incluyen la escasez de personal, la precariedad laboral y condiciones que comprometen la seguridad de los trabajadores y la ciudadanía.
El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) ha señalado que la plantilla actual es insuficiente para las necesidades de la capital, denunciando el deterioro de su único parque operativo. En la ciudad hay tres parques de bomberos, pero solamente uno se utiliza regularmente, mientras que el de Vegeta ha permanecido cerrado desde el año pasado. Desde el Ayuntamiento aseguran que está reformado desde hace cuatro años, pero el parque de la Isleta también se cierra por falta de personal.
Datos clave
- Quién: Bomberos municipales de Las Palmas de Gran Canaria
- Qué: Protesta por condiciones laborales y falta de personal
- Dónde: Frente al ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria
- Cuándo: Durante el pleno municipal reciente
- Número de bomberos activos: Aproximadamente 80, muy por debajo de los 175 necesarios
Los bomberos describen el estado de su parque central como "totalmente lamentable", con instalaciones en condiciones precarias que incluyen goteras y baños cerrados. Raúl Esclarín, cabo de los bomberos y delegado de UGT, compara la situación con “un castillo de los horrores”. Aunque el Ayuntamiento ha anunciado una inversión de 2.1 millones de euros para renovar las instalaciones, los bomberos creen que esto no será suficiente y que los trámites burocráticos han dejado el proyecto paralizado.
¿Qué problemas enfrentan los bomberos de Las Palmas?
Los bomberos advierten que la plantilla está disminuyendo, con expectativas de llegar a solo 67 operativos en breve, una cifra alarmante para una ciudad que enfrenta emergencias regularmente. Actualmente, se reconocen alrededor de 109 bomberos, aunque el número real de operativos es aún menor debido a bajas por enfermedad y por otros motivos.
¿Cómo afecta esto a la ciudad?
Con una reducción significativa del personal, se anticipa que el servicio colapse, especialmente durante el verano, donde podrían quedar solo unos pocos bomberos disponibles para atender emergencias en toda la ciudad. Esto representa un riesgo serio tanto para la seguridad de los ciudadanos como para los propios profesionales del SEIS.
El Ayuntamiento asegura estar trabajando en la planificación de futuras incorporaciones, conscientes del desafío que supone el relevo generacional en el cuerpo de bomberos. Sin embargo, la situación actual genera gran preocupación entre los trabajadores.
Con información de eldiario.es

