Agricultores retoman las protestas en el paso fronterizo, afectando el flujo de mercancías y evidenciando incumplimientos en acuerdos con autoridades.
Tras un breve período de tranquilidad durante el fin de semana, las protestas en el cruce fronterizo de Santa Teresa fueron reactivadas por agricultores que colocaron una camioneta con remolque en el acceso principal. Esta acción impide el paso de camiones de carga, generando retrasos en la movilización de mercancías y poniendo en evidencia el incumplimiento de los acuerdos alcanzados con las autoridades federales en torno a la reforma de la Ley General de Aguas y ajustes en la Ley de Aguas Nacionales.
El conflicto obedece a una percepción entre los productores de la región de que las legislaciones aún no reflejan los compromisos pactados, lo que ha provocado una escalada en las protestas. Mientras tanto, diferentes grupos en la zona han optado por mantener los bloqueos de forma intermitente o total, con la intención de presionar por una solución definitiva y evitar el colapso de la logística en la región.
Autoridades y líderes transportistas informaron sobre una presencia significativa en otros puntos como los puentes Zaragoza y Córdova, donde aún no está definido si los cortes de tránsito serán permanentes o temporales. A pesar de las restricciones, se han implementado medidas en las aduanas para facilitar el flujo de mercancías, pero la continuidad de los bloqueos podría elevar nuevamente los tiempos de espera y afectar negativamente la economía local y nacional.
La reactivación de estas protestas refleja la tensión en torno a las políticas hídricas en México, un tema clave dado el contexto de sequías recurrentes y la necesidad de regular el uso del recurso para garantizar el abastecimiento y la sustentabilidad del agua, especialmente en zonas agrícolas y fronterizas como esta.
