Las movilizaciones campesinas y transportistas continúan protestando por seguridad, agua y condiciones justas en las vías principales del país, sin avances en las negociaciones oficiales.
Durante la madrugada de este miércoles, las autoridades no lograron llegar a un acuerdo efectivo con los representantes del movimiento campesino y las organizaciones de transportistas que mantienen bloqueos en diversas carreteras del país. Tras una reunión en la Secretaría de Gobernación, los dirigentes expresaron que la falta de propuestas concretas impidió avanzar hacia la resolución de las movilizaciones, que buscan mejorar la seguridad en las vías, garantizar el acceso al agua y establecer condiciones económicas justas para los productores agrícolas y transportistas.
En el encuentro, los representantes rechazaron una oferta que condicionaba el diálogo a la suspensión total de las movilizaciones, calificando la propuesta de insuficiente y diciendo que la minuta presentada por las autoridades carecía de sustancia, limitándose a unos pocos renglones sin compromisos reales. Los dirigentes también criticaron el trato recibido, calificando la reunión como una “burla” por la ausencia de acuerdos firmes y claros. A partir de estas coordinaciones, informaron que definirán los pasos a seguir tras consultar a sus bases en las próximas horas.
Los bloqueos continúan activos en varias regiones del país, incluyendo puentes, casetas y carreteras principales en estados como Tlaxcala, Sinaloa, Chihuahua, Baja California, Jalisco, Michoacán, Veracruz y Guanajuato. Se han reportado cierres en puntos estratégicos, como la caseta San Martín Texmelucan en Tlaxcala y varias afectaciones en vías de Sinaloa y Jalisco, con efectos en el tránsito y el transporte de mercancías. Las organizaciones han advertido que estos cierres podrían ampliarse si no se logran avances en las negociaciones, dependiendo de las decisiones que tomen sus bases.
Las demandas principales sectoriales incluyen una mayor seguridad vial para los transportistas, la salida de la policía estatal de las carreteras, cambios en la Ley de Aguas Nacionales para proteger derechos de uso y precios justos para los productos del campo, particularmente el maíz. Hasta ahora, las inconformidades reflejan una situación social y económica compleja, evidenciada también en los altos índices de robos a transportistas y la persistente dificultad de obtener condiciones favorables para la producción agrícola, afectando la estabilidad y la seguridad en el sector rural y de transporte en México.
Se espera que en las próximas horas los líderes consulten con sus bases para definir nuevas acciones, que podrían incluir la ampliación de puntos de bloqueo y movilizaciones adicionales. Expertos señalan que la resolución de estas protestas requiere un diálogo efectivo que contemple las necesidades de los afectados, así como una atención a largo plazo en temas de seguridad y recursos hídricos esenciales para el campo mexicano.
