Rosario, Argentina. – Bioceres, un destacado unicornio de la biotecnología agrícola que cotiza en Nasdaq, enfrenta una complicada situación judicial entre sus accionistas. La disputa involucra a Juan Sartori, exsenador uruguayo, y Federico Trucco, uno de los fundadores de la empresa, quienes han llevado sus diferencias a los tribunales, generando tensiones sobre el futuro de la compañía.
La pelea se intensificó cuando Sartori, que controla Bioceres Group, solicitó la quiebra de la empresa, acusando a Trucco de intentar frenar su estrategia financiera. Bioceres, que se fundó en 2001 y ha desarrollado productos innovadores como el trigo y la soja transgénica, enfrenta deudas que superan los 30 millones de dólares, lo que complica su viabilidad.
Trucco planea contrarrestar la acción de Sartori mediante una demanda penal, alegando que el nuevo equipo directivo se ha beneficiado de un fraude que llevó a la compañía a esta crisis. El conflicto surgió tras la controversia sobre la validez de una asamblea clave en diciembre, que determinó la salida de Trucco y su compañero Manuel Sobrado del directorio.
El juez a cargo del caso estableció una cautelar a favor de Trucco, argumentando que los indicios de abuso de poder y conflictos de interés deben ser investigados. La situación de Bioceres es crítica, habiendo dejado de cumplir pagos en junio pasado, y se prevé que la disputa legal determine el futuro de la empresa.
Mientras tanto, los inversionistas y stakeholders observan con interés la evolución del conflicto, ya que podría afectar no solo la operación de Bioceres, sino también el ecosistema de biotecnología en Argentina. La inestabilidad en su dirección podría llevar a cambios drásticos, incluyendo una posible reestructuración o liquidación de activos.

