El club anuncia cambios tras el desempeño en el torneo; buscan un nuevo entrenador que potencie su proyección futura.
En un movimiento que refleja la necesidad de renovar su estrategia deportiva, el club Querétaro finalizó la etapa de Benjamín Mora como entrenador del equipo, tras una gestión marcada por resultados mixtos en el último torneo. Mora, de 46 años, asumió el cargo en diciembre de 2024 y durante ese período, el equipo logró sumar 11 victorias, cuatro empates y sufrió 19 derrotas en total. En la última temporada de la Liga MX, los “Gallos Blancos” terminaron en la posición duodécima, acumulando 20 puntos tras un rendimiento de seis triunfos, dos empates y nueve derrotas.
La directiva del club, representada por Álvaro de la Torre, subrayó el esfuerzo de Mora y su cuerpo técnico para afrontar un torneo complejo lleno de obstáculos. Destacó que su liderazgo sirvió para establecer bases sólidas para los desafíos venideros y que, pese a las dificultades, aportó pasión y compromiso en un entorno difícil. “Es muy satisfactorio contar con un entrenador que, desde el inicio, enfrentó adversidades con entusiasmo y que ayudó a preparar el camino para futuras competencias”, comentó De la Torre.
De cara a la próxima temporada, la institución se encuentra en la búsqueda de un nuevo director técnico que encarne el espíritu del club y que pueda consolidar un equipo competitivo. La idea central es contar con un técnico que vaya más allá de consideraciones de nacionalidad, alineado con la visión de construir un plantel orgulloso, con pasión y capaz de desarrollar talento local. La planificación contempla iniciar el trabajo en diciembre con la mayor parte del plantel actual y el nuevo cuerpo técnico para potenciar la preparación en los meses previos al torneo Clausura 2026.
Según el directivo, avanzar con un perfil definido en estos aspectos permitirá formar un mejor equipo, mejorar el rendimiento y asegurar una competencia más sólida en futuros encuentros. La estrategia de reestructuración busca consolidar un proyecto deportivo de largo plazo, que refleje los valores y aspiraciones del club en el fútbol mexicano.
