Grupos femeninos y de la comunidad LGBT+ convocan a movilizaciones y acciones culturales para exigir la eliminación del delito de aborto en el país, en conmemoración del Día de acción global.
En la Ciudad de México, diversas colectivas feministas y de la comunidad LGBT+ llevaron a cabo una batucada y un sonidero en la Glorieta de Cuitláhuac frente al Senado, en el marco del Día de acción global por la despenalización del aborto. La actividad comenzó alrededor de las 11:00 horas, donde las participantes portaron pañuelos verdes y se congregaron para escuchar música, bailando y alzando sus voces en solidaridad con el derecho a decidir sobre el propio cuerpo.
Este evento forma parte de un movimiento constante que busca transformar la política penal en torno al aborto en México. Aunque en 2023 la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la penalización del aborto, la realidad legal sigue siendo desigual: solo 23 estados del país permiten el acceso a la interrupción del embarazo sin consecuencias, mientras que en otros casi toda la legislación sigue criminalizando esta práctica, afectando principalmente a mujeres en situación de vulnerabilidad, adolescentes y comunidades indígenas.
Las movilizaciones públicas vienen acompañadas de campañas en las que se exige la eliminación del delito de aborto del código penal, argumentando que su criminalización perpetúa el estigma y la revictimización. En las calles, el mensaje es claro: la interrupción del embarazo debe tratarse como un asunto de salud pública, derechos humanos y justicia social, garantizando acceso seguro, gratuito y sin obstáculos a todas las personas que deseen ejercer su derecho reproductivo.
La jornada incluyó una marcha que partió de la Glorieta de las Mujeres que Luchan y recorrió Paseo de la Reforma, culminando frente al Hemiciclo a Juárez. La protesta fue liderada por organizaciones como “Rosas Rojas” y “We are Women on Fire”, quienes destacaron que el trabajo por la despenalización debe continuar y extenderse a todos los estados del país, eliminando las barreras legales que aún persisten en varias regiones.
En el ámbito oficial, la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México ha reconocido la urgencia de tratar el aborto como un tema de salud pública y ha promovido acciones para ampliar los servicios de interrupción legal del embarazo en instituciones públicas. Sin embargo, las activistas insisten en que todavía hay mucho por hacer para garantizar que el derecho a decidir sea una realidad real para todos, sin discriminación ni persecución.
