La renuncia de Roberto Baradel a la secretaría general de Suteba ocurre tras dos décadas de liderazgo en el sindicato docente más influyente de la provincia de Buenos Aires. Esta salida coincide con el peor momento salarial para los maestros, que enfrentan un descontento creciente debido a la falta de respuesta efectiva ante la subordinación del gremio al gobierno provincial.
Baradel, quien se dedicará a la actividad política junto a Axel Kicillof, asegura un lugar en la lista oficialista, dejando a María Laura Torre como su sucesora. Torre, actual secretaria adjunta, ha sido criticada por sus decisiones en torno a los salarios, que han llevado a muchos docentes a percibir ingresos por debajo de la línea de pobreza.
La relación entre Suteba y el gobierno de Kicillof ha sido objeto de críticas, ya que frente a constantes ataques de la oposición, el sindicato se ha mostrado inactivo. En vez de movilizar a los docentes, la dirección del gremio ha facilitado un ambiente de desmovilización, incrementando así la deslealtad hacia la base docente que ha sufrido recortes significativos en programas esenciales como el FONID.
El malestar dentro de Suteba ha llevado a un aumento en el activismo de diversas secciones del sindicato. La agrupación Multicolor ha cobrado fuerza, representando a aquellos maestros que se oponen a los salarios insuficientes y a las malas condiciones laborales. Recientes movilizaciones, incluyendo protestas frente a la Gobernación, destacan una creciente insatisfacción con la dirección actual del sindicato.
El clima de tensión se ha intensificado tras el asesinato de Cristian Pereyra, lo que ha hecho que la precarización laboral se convierta en una bandera de lucha. Mientras la Multicolor moviliza a miles de docentes en diferentes regiones, la dirección oficial ha continuado ignorando estas convocatorias, dejando a muchos en busca de una representación más firme y decidida que responda a sus necesidades.
Con información de laizquierdadiario.com

