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Los bancos esperan mayores alivios en encajes tras decisión del Central

La reciente flexibilización de encajes fue muy moderada, generando malestar en los bancos que esperan mayores cambios para impulsar la liquidez y el crédito.

Por Redacción2 min de lectura
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La reciente reducción de encajes fue mínima, generando descontento en el sistema financiero que busca una mayor apertura para reactivar créditos y evitar fuga de fondos.

La autoridad monetaria anunció una flexibilización en las normas de encaje a partir del 1° de noviembre, permitiendo a los bancos reducir su participación al 95% de los depósitos, manteniendo un núcleo duro del 55%. Sin embargo, el cambio resulta modesto, ya que apenas libera una porción limitada de los fondos inmovilizados en garantías, dejando a las entidades con expectativas insatisfechas. La intención oficial es impulsar la oferta crediticia sin generar demasiada presión sobre la cantidad de pesos en circulación, pero los bancos argumentan que la medida fue insuficiente y expresan su malestar, calificándola de “liberación de monedas, no de liquidez”.

En paralelo, la reciente licitación del Tesoro reveló una notable dificultad para renovar vencimientos, ya que solo se logró el 60% de los fondos, dejando en el mercado unos 4,5 billones de pesos que se busca canalizar con cautela hacia la economía real. La duda persiste en el sector financiero respecto a si el Gobierno optará por una apertura mayor que, de ser excesiva, podría favorecer la fuga de divisas. Mientras tanto, los principales bancos comenzaron a ajustar a la baja las tasas por depósitos a plazo fijo, aunque las tasas activas de crédito todavía permanecen sin cambios significativos.

El Banco Central ha manifestado que futuras flexibilizaciones dependen de la estabilidad del mercado cambiario, pero la desconfianza en el sistema financiero crece ante la poca profundidad de los cambios. La coyuntura política, además, añade tensión cuando figuras como Javier Milei defienden que las tasas deben ser determinadas por la dinámica del mercado y no por decisiones estatales, en un entorno donde la autoridad monetaria mantiene una gestión cautelosa de la liquidez y la política económica.

Este escenario refleja una fase de incertidumbre, donde las decisiones del Central y del Gobierno impactan directamente en la recuperación del crédito y en la confianza del mercado financiero.

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