La medida forma parte de la ley de ingresos del próximo año y busca un sistema fiscal más justo, trasladando responsabilidades al sector financiero.
A partir de 2026, las instituciones bancarias mexicanas no podrán aplicar deducciones fiscales sobre las contribuciones destinadas al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Esta modificación se incluirá en la Ley de Ingresos de la Federación para dicho año y permitirá captar aproximadamente 10 mil millones de pesos en recursos. La actualización pretende corregir un esquema heredado de las crisis financieras de las décadas pasadas, en el que parte de la deuda originada por rescates bancarios, como el Fobaproa, se convirtió en deuda pública. Con ello, se busca fortalecer la equidad fiscal, asegurando que el sector bancario asuma de manera plena sus responsabilidades sin trasladar el costo al erario público. La iniciativa fue adelantada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien además informó que los detalles serán revelados próximamente por el secretario de Hacienda, Edgar Amador. La mandataria señaló que ha dialogado con los representantes de los bancos y confía en su cooperación para implementar esta reforma que busca una mayor justicia fiscal y transparencia en el manejo de fondos públicos relacionados con rescates financieros pasados. El impacto de estas aportaciones en los años recientes muestra una tendencia de aportaciones cercanas a los 35 mil millones de pesos anuales, de los cuales la mayor parte se destinaba al Fobaproa, que fue un mecanismo de rescate bancario de los años 90, ahora convertido en deuda pública tras la transformación del fondo privado en responsabilidad pública.
