La autoridad monetaria reduce la tasa a 7 %, refleja un año de desaceleración y control inflacionario en el país.
El Banco de México concluyó 2025 con una disminución adicional en su tasa de interés de referencia, situándola en 7 %, tras una serie de recortes que suman ocho en total durante el año. Este movimiento marca la cuarta reducción consecutiva de 25 puntos base, en línea con las expectativas del mercado y ante un contexto de economía mexicana estancada y presión inflacionaria moderada. La decisión fue adoptada en una sesión donde participaron todos los miembros de la Junta de Gobierno, con efectos a partir del 19 de diciembre.
Este ajuste refleja una estrategia de política monetaria orientada a mantener condiciones favorables para la recuperación económica, después de un período de recortes que comenzaron en el primer semestre. La historia reciente muestra que, tras periodos de incrementos, las autoridades han buscado reducir el costo del dinero para estimular la inversión y el consumo. Sin embargo, en 2025, se ha observado cierta volatilidad en la inflación, la cual, en noviembre, subió ligeramente del 3.57% al 3.80%, poniendo en perspectiva las decisiones de política monetaria.
Este escenario se produce en un contexto internacional marcado por recortes en las tasas de bancos centrales como el Banco de Inglaterra, que también redujo su tasa en 25 puntos básicos, y por una Reserva Federal de Estados Unidos que ajustó sus intereses a un rango entre 3.50% y 3.75%. La decisión de Banxico subraya una estrategia de ajuste gradual para equilibrar crecimiento y control inflacionario, en un entorno global de movimientos monetarios coordinados.
Históricamente, las tasas de interés bajas favorecen la inversión y el acceso a financiamiento, pero también presentan desafíos en la contención de la inflación, lo que ha sido un tema central en la política económica de los últimos años en México y el mundo. La decisión de cerrar 2025 con este nivel de interés refleja una postura cautelosa ante las incertidumbres económicas internacionales y locales.
El entendimiento de estas decisiones resulta fundamental para analizar el rumbo económico de México, su impacto en los mercados financieros y en las finanzas de los hogares y empresas durante 2026.
