Un alarmante informe revela la pérdida crítica de recursos hídricos globales.
La ONU ha declarado que el mundo vive una “bancarrota hídrica global” de la que no podrá recuperarse. Según el Instituto del Agua, Medio Ambiente y Salud (INWEH), muchos sistemas críticos de agua han fracasado, dejando a millones en crisis. Las regiones más afectadas incluyen el Oriente Medio, el Norte de África y partes del suroeste de Estados Unidos.
Más del 50% de los grandes lagos han perdido agua desde 1990, y el 30% de los glaciares se han reducido. Este escenario no solo afecta al medio ambiente, sino que también conduce a graves problemas sociales y económicos, exacerbando la fragilidad global.
Es necesario que los gobiernos reconozcan oficialmente esta situación y promuevan la cooperación internacional para mitigar las consecuencias.

