La reducción en las ofertas comerciales de 2025 impactó los niveles de precios, pero autoridades consideran que no generan presiones inflacionarias persistentes.
En noviembre de 2025, la inflación general en México alcanzó un 3.80% anual, incremento que se atribuye, en parte, a una menor intensidad en las promociones del comercio durante el período de El Buen Fin. La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, explicó que las ofertas de este año fueron sustancialmente menores en comparación con las registradas en 2024, lo que provocó una base de comparación más baja y, por ende, un aumento en la variación de precios.
Este comportamiento refleja una tendencia que suele observarse en períodos estacionales, señalando que el reciente repunte no implica presiones inflacionarias sostenidas. La inflación de mercancías no alimenticias subió de 3.15% en octubre a 3.77% en noviembre, mientras que las mercancías alimenticias mostraron una ligera disminución del 5.26% al 5.07%. Además, los servicios alimenticios continúan con incrementos persistentes, siendo una fuente significativa de presión en los precios.
Es relevante notar que otros componentes, como el índice no subyacente, que incluye energéticos y tarifas gubernamentales, también experimentaron un aumento, pero se consideran efectos temporales vinculados a ajustes tarifarios, como en el transporte público. La autoridad monetaria sostiene que estos movimientos son normales y no alterarán la trayectoria prevista de la inflación, siempre y cuando no se presenten nuevos choques económicos mayores.
A nivel financiero, se evidenció un incremento en la morosidad de créditos al consumo y en líneas de financiamiento hipotecario, aunque la morosidad en créditos nómina y en créditos en dólares mostró estabilidad o disminución. La situación refleja un escenario de mayor cautela en el sector financiero, sin que ello derive en riesgos sistémicos inmediatos.
Este comportamiento en los precios se produce en un contexto donde la inflación, en general, mantiene niveles moderados, y donde las autoridades económicas continúan monitoreando de cerca las variables internas y externas que puedan influir en la estabilidad económica del país.
Este análisis de los efectos menores del período de ventas de El Buen Fin en la inflación revela la importancia de comprender los factores estacionales y de comparación en la medición de precios, además de la necesidad de mantener una política monetaria prudente para evitar presiones inflacionarias prolongadas.
