El programa de mitigación ecológica del proyecto ha alcanzado un 77% en su seguimiento técnico, garantizando la protección de ecosistemas y especies en la zona norte de la entidad.
Los trabajos de conservación y seguimiento ecológico relacionados con la construcción del Puente Vehicular Nichupté en Quintana Roo registran un progreso del 77 por ciento en su etapa de monitoreo, tras la conclusión de las acciones principales el año pasado. La iniciativa forma parte de uno de los programas de mitigación ambiental más ambiciosos y amplios en una obra de infraestructura en la región, con un enfoque integral en la protección de los ecosistemas lagunares, especies silvestres y cuerpos de agua.
Desde su inicio, la estrategia se diseñó bajo estrictas directrices de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, logrando implementar 10 programas principales y 25 acciones específicas en un área de 40 hectáreas. Entre los logros más destacados, se encuentra el rescate y reubicación de más de 350 ejemplares de fauna terrestre y marina, así como esfuerzos en restauración de manglares y monitoreo ecológico a largo plazo. La protección de especies vulnerables, incluyendo cocodrilos y varias especies migratorias de aves, refuerza el compromiso con la conservación de la biodiversidad local.
Durante 2025, las labores se enfocarán en evaluar los resultados de estas acciones, asegurando la supervivencia de los ecosistemas intervenidos y difundiendo la importancia de incluir criterios ecológicos en proyectos de infraestructura para minimizar impactos ambientales. La experiencia del programa del Puente Nichupté se ha convertido en un referente a nivel nacional, destacando por su exhaustividad y método de gestión ecológica en obras de gran escala en México.
