El innovador autobús eléctrico desarrollado en México supera expectativas, ganando mercado nacional e internacional, y promoviendo la movilidad sostenible.
El proyecto de movilidad eléctrica en México ha experimentado un impulso notable a partir de la incursión de Taruk, un autobús eléctrico diseñado y fabricado en el país. Lo que inició como una colaboración técnica entre las empresas Megaflux y Dina se ha transformado en una oportunidad de crecimiento que ha generado una demanda considerablemente mayor a la prevista, evidenciando el interés en soluciones de transporte sostenible con contenido nacional.
Desde su fase inicial, las unidades de Taruk han demostrado un rendimiento superior en rutas urbanas, específicamente en la Ciudad de México, donde su desempeño sobrepasó las expectativas en el circuito de la ruta 46, conectando Santa Catarina con la Central de Abasto. Esto ha provocado que diferentes gobiernos municipales y estatales consideren a esta opción como una alternativa eficiente y ecológica para renovar sus sistemas de transporte público.
El éxito de Taruk ha llevado a solicitudes de compra en ciudades como Chetumal, que planea adquirir 66 unidades para modernizar su red de transporte, reflejando un cambio en la política pública próxima a promover la electrificación de rutas enteras en varias localidades del país. Este avance no solo representa un beneficio para la movilidad urbana, sino también impulsa el crecimiento del sector manufacturero mexicano, promoviendo un desarrollo tecnológico con mayor valor agregado y potencial exportador.
Este logro también posiciona a México a nivel internacional, con propuestas de compra millonarias, como la oferta del gobierno de California, que busca adquirir hasta 10,000 unidades de Taruk en los próximos años. Aunque esta cifra resulta ambiciosa, los productores prefieren mantener una escala manejable de entre 50 y 100 unidades, priorizando la calidad y el consolidamiento de su presencia en el mercado extranjero.
En el mediano plazo, la expectativa es aumentar la plantilla laboral de la empresa, pasando de 150 a 350 empleados dedicados a la producción de estos autobuses, consolidando así a México como un referente en diseño y fabricación de movilidad eléctrica. La experiencia de Taruk demuestra que con visión estratégica y alianzas sólidas, el país puede transformar su matriz productiva y destacar en el escenario global de la transición energética.
