La subida del Impuesto Sobre Nómina del 3% al 4% impactará significativamente en los presupuestos de las industrias exportadoras, agravando desafíos existentes.
El incremento en la tasa del Impuesto Sobre Nómina (ISN) del 3% al 4% en México tendrá un efecto económico considerable en las empresas del sector manufacturero y exportador. Este cambio, que representa un aumento del 33% en los costos relacionados, generará un gasto adicional estimado en más de 2.7 millones de pesos por organización, según análisis del Consejo de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index). La dificultad se suma a otros retos logísticos, laborales y arancelarios, que acentuaron las complicaciones para la competitividad de la industria.
Además, el contexto internacional es complicado: la posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC) en 2026 genera incertidumbre, pues Estados Unidos ha mostrado interés en modificar o incluso abandonar el acuerdo, lo cual podría afectar las cadenas de suministro y el acceso a insumos críticos, principalmente provenientes de Asia. La coyuntura refleja un panorama complicado para las empresas mexicanas que buscan mantener su competitividad en un mercado global en constante cambio. La relevancia de estas decisiones se expande al impacto en las pequeñas y medianas empresas, las cuales enfrentan mayores obstáculos para adaptarse a los nuevos requerimientos y costos crecientes.
La situación subraya la importancia de políticas estables y negociaciones estratégicas que aseguren un entorno favorable para la industria, vital para la economía del país y para mantener el empleo y la inversión en el corredor industrial.
