El gobierno mexicano aumentará la retención de impuestos en intereses de ahorros, lo que podría afectar el rendimiento de los pequeños inversionistas en el sistema financiero.
A partir de 2026, México implementará una modificación en las tasas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicada a los intereses generados por los ahorros en instituciones financieras, elevándola del 0.50% al 0.90%. Este cambio forma parte de la estrategia fiscal del país para incrementar la recaudación, en un contexto donde las autoridades estiman alcanzar ingresos totales de aproximadamente 8.7 billones de pesos ese año. La medida afectará a quienes mantienen inversiones en instrumentos como CETES, bonos y pagarés, reduciendo el rendimiento neto de sus ahorros.
Este ajuste en la carga tributaria puede tener un impacto negativo en el incentivo al ahorro formal, especialmente considerando que las tasas de interés en instrumentos tradicionales son ya bajas en comparación con otras economías. La reducción en el rendimiento real de pequeños ahorros podría dificultar que las personas accumulen recursos necesarios para enfrentar emergencias o cumplir metas a largo plazo. La disminución del atractivo del ahorro formal refuerza la necesidad de explorar alternativas de inversión y fortalecer la cultura financiera en el país.
Expertos en finanzas advierten que, al incrementar los impuestos sobre los intereses, el beneficio neto para los inversionistas se verá mermado, lo cual puede desalentar la mantención de fondos en plataformas regulatorias. La situación además se presenta en un contexto económico en el que la mayoría de los mexicanos solo ahorra cantidades modestamente menores a una quincena de ingresos, y una cuarta parte opta por productos financieros formales. La medida evidencia la estrategia del gobierno por diversificar sus fuentes de ingreso y cerrar brechas en la recaudación.
La decisión también destaca el interés del Estado en maximizar sus recursos en un escenario de crecimiento fiscal. Sin embargo, expertos señalan que si el rendimiento de los pequeños ahorros se vuelve marginal o nulo, esto puede afectar negativamente la salud financiera de los ciudadanos y limitar el desarrollo del mercado interno de inversiones.
