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Aumentará significativamente el impuesto a bebidas sin calorías en 2026

A partir de 2026, aumentará el impuesto a bebidas con y sin azúcar, generando debate sobre salud, economía y empleo en México.

Por Redacción2 min de lectura
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La propuesta del gobierno busca reducir el consumo de edulcorantes, pero enfrenta rechazo de la industria por posibles impactos económicos y sociales. El gobierno mexicano plantea incrementar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) destinado a bebidas saborizadas en el próximo año, con el fin de promover hábitos más saludables y reducir riesgos para la salud pública. La modificación propuesta elevaría la cuota del impuesto de 1.64 a 3.08 pesos por litro, afectando tanto a refrescos con azúcar como a aquellos con edulcorantes artificiales. Este cambio forma parte del Paquete Económico 2026, cuya discusión en el Congreso está prevista hasta el 31 de octubre. La reforma busca ampliar la base gravable del IEPS para incluir bebidas con edulcorantes añadidos, ante preocupaciones de que su consumo podría estar asociado con un aumento en problemas como obesidad y diabetes tipo 2. Estudios recientes indican que el consumo de estos ingredientes puede incrementar el riesgo de padecer estas condiciones y afectar especialmente a menores, quienes muestran mayor tendencia a habituarse al sabor dulce. No obstante, diversos actores de la industria resaltan que esta medida no contribuirá de manera efectiva a disminuir el consumo. Empresas que desarrollan productos bajos o sin calorías consideran que el impuesto intensificará los problemas socioeconómicos, incrementará los costos para las familias con menos recursos y fomentará la piratería. Además, señalan que una política basada en impuestos no sustituye a campañas educativas y de promoción de estilos de vida activos. La industria de polvos para preparar bebidas también ha advertido sobre posibles efectos graves, proponiendo una diferenciación en los impuestos para evitar el cierre de líneas productivas y la pérdida de empleos y recursos fiscales. La propuesta actual implica un aumento del 190% en los precios de estos productos, lo que podría resultar en la pérdida de miles de empleos y una caída significativa en la

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