La proliferación del gusano que afecta a ganado en Oaxaca genera preocupación en productores y se detectan casos de miasis en personas, ante la insuficiente respuesta gubernamental.
En el estado de Oaxaca, la presencia del gusano barrenador, una plaga que afecta principalmente al ganado bovino, continúa en ascenso desde su primer reporte en mayo de 2025. Hasta la fecha, se han registrado cerca de 1,500 infecciones, agravando la situación de los productores rurales que enfrentan altos costos de tratamiento y una percepción de poca efectividad en las medidas preventivas oficiales.
La problemática ha despertado preocupación entre los ganaderos, quienes reportan que los esfuerzos gubernamentales, que incluyen acciones como rociados con sustancias especiales en las heridas del ganado, no han logrado frenar el avance de la plaga. La desconfianza en la asistencia oficial se refleja en la resistencia a aplicar las recomendaciones y en la disminución del valor de venta del ganado en mercados locales.
Relevante en el contexto, también se ha confirmado la presencia de casos humanos de miasis, una infección causada por la infestación de larvas del gusano barrenador en heridas abiertas. Dos hombres, de 48 y 73 años, que presentaron lesiones infectadas, recibieron atención médica y lograron salvarse, lo que evidencia el riesgo que representa esta enfermedad para la población.
El fenómeno no sólo impacta en la salud animal y humana, sino que también plantea una amenaza para la economía del sector ganadero en Oaxaca, que ocupa una posición relevante a nivel nacional en producción de carne y leche. La expansión de esta plaga refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de protección y mejorar la comunicación con los productores, quienes enfrentan un escenario desafiantes con recursos limitados y poca confianza en las instituciones.
Este brote se inscribe en un contexto de mayores desafíos en salud zoonótica y control de plagas en regiones donde las condiciones socioeconómicas dificultan la implementación efectiva de medidas sanitarias. La gravedad del avance del gusano barrenador en Oaxaca exige atención inmediata para prevenir una crisis que afecte tanto la economía local como la salud pública.
