Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. – El consumo de drogas sintéticas como el cristal ha aumentado significativamente entre la población adulta en México, afectando diversas esferas de la vida de quienes caen en esta adicción. Historias como las de Yafet Trinidad Bustamante Ramos y Aníbal Ruiz Rodríguez, ambos en proceso de rehabilitación en Chiapas, reflejan la dura realidad de esta problemática que va más allá de los jóvenes.
Yafet, de 21 años, relató a La Silla Rota cómo el consumo de cristal lo llevó a abandonar sus estudios de Ingeniería Eléctrica y Mecánica. Tras tres años de adicción, que incluyeron la venta de estupefacientes y tres periodos en prisión, Yafet se encuentra en una clínica de adicciones en Tuxtla Gutiérrez buscando retomar su vida.
Por su parte, Aníbal Ruiz Rodríguez, un campesino de Oaxaca, cayó en el consumo de cocaína y posteriormente de cristal hace cinco años, tras enfrentar problemas familiares. Su adicción derivó en daños físicos, mentales y morales, afectando a su familia y llevándolo a tener alucinaciones y comportamientos violentos. Al igual que Yafet, Aníbal está en rehabilitación en Tuxtla Gutiérrez, enfocado en recuperar su vida y su relación con sus hijos.
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 corrobora esta tendencia, señalando un aumento en el consumo experimental de drogas ilegales en adultos, pasando de 10.6% en 2016 a 14.6% en 2025. A pesar de una aparente disminución en el consumo entre adolescentes, la preocupación se centra en la creciente afectación a la población adulta.
Carlos Hiram Culebro Sosa, experto en adicciones, advierte sobre la necesidad de incrementar las acciones preventivas y regulatorias, especialmente ante el aumento del consumo de cigarros electrónicos y bolsitas de nicotina, sustancias que representan un grave riesgo para la salud pública. La recuperación de Yafet y Aníbal, aunque difícil, ofrece un atisbo de esperanza y subraya la importancia del apoyo familiar y profesional en la lucha contra las adicciones.
