Miles de migrantes en la Ciudad de México enfrentan un aumento en las redadas por parte de autoridades migratorias, coincidiendo con medidas de seguridad previas a la Copa Mundial de Fútbol 2026. Recientemente, un grupo de 229 migrantes fue descubierto en un tráiler en Veracruz, lo que refleja la situación crítica que atraviesan estos grupos vulnerables.
En diversas alcaldías de la capital, como Cuauhtémoc y Iztapalapa, se han documentado incidentes en los que agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) han ingresado a viviendas sin órdenes judiciales, provocando temor entre quienes habitan estos espacios. Los testimonios indican que, tras ser detenidos, muchos son trasladados a estaciones migratorias y liberados en condiciones inciertas.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su alarma ante estas acciones, denunciando un modelo de operativos que incluye colaboración entre el INM, la Guardia Nacional y otras fuerzas de seguridad. La Red Jesuita con Migrantes ha calificado esta estrategia como militarizada, sugiriendo que responde a intereses de "orden y limpieza" debido al evento futbolístico que se aproxima.
Las redadas parecen estar dirigidas a puntos con alta concentración de migrantes y actividad comercial, como Polanco, Tepito y La Merced. Recientemente, se llevaron a cabo operativos en entornos laborales, afectando a repartidores de plataformas digitales y a migrantes con solicitudes activas en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Desde finales de abril, se ha intensificado la presencia del INM en zonas clave de la ciudad, lo que ha generado un clima de inquietud entre la población migrante. La situación actual se presenta como una crisis humanitaria, afectando a numerosos individuos que buscan una vida mejor en el país.
Con información de razon.com.mx

